jueves, 16 de febrero de 2012

La obra Postmoderna de Xaime Quessada

En vistas a intentar revivir este blog, aunque no aseguro que el intento sea fallido... voy a hablar un poquito de algo que ha ocupado buena parte de mi tiempo, por no decir la totalidad en muchos de sus dias, la primera mitad del año 2011. Más bien mostraré algunas de las conclusiones a las que llegué bien avanzado mi trabajo de investigación.

Voy con ello...

A pesar de ser considerado un clásico y un académico, por su dominio innato del dibujo, la perspectiva y todas las técnicas pictóricas, siendo por ello apartado por muchos modernos, hay que afirmar sin lugar a dudas que su producción es en gran parte postmoderna. El artista repite elementos iconográficos en varias de sus obras, muchos de estos elementos son extraídos de obras anteriores de artistas como Velázquez, Durero o Rembrandt. En la Postmodernidad la innovación y originalidad ya no es lo importante en la obra de arte.
Introduce Quessada la obra clásica en el sistema de reproducción mecánica. En esas reiteraciones de elementos de obras anteriores se manifiesta una observación repetitiva y tenaz que no permite la apreciación total de los referentes originales. Imprime y entremezcla en sus superficies toda clase de iconos, bien dentro del mundo del arte y posiblemente también de los medios de masas.
Dichas reiteraciones de los elementos apropiados de las obras de arte cumbres de nuestra historia nos dejan ver un cierto proceso de fetichismo por parte del autor a través de esta generación de reproducciones sistemática. El concepto de reproducción en Quessada no es una crítica, sino más bien todo lo contrario. Se trata de una profunda admiración y el empleo de esos iconos ya establecidos para seguir creando objetos de valor. Trata a su vez el artista de garantizar la supervivencia de esa aura de las grandes piezas.

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